elevador de cochesEs mucho lo que podemos hacer por nuestra cuenta cuando del mantenimiento de un vehículo se trata, ya que algunas revisiones básicas no requieren conocimientos expertos; incluso, usando el gato hidráulico podemos levantarlo y deslizarnos debajo de él para revisar las partes más inaccesibles de la carrocería. Sin embargo, hay defectos en dicha zona que pese a ser apreciados a simple vista, no pueden ser detectados totalmente si no utilizamos un elevador de coches.

Tal es el caso de la corrosión, la cual es una consecuencia de una serie de procesos químicos que ocurren sobre dicha superficie ante la exposición a elementos tales como el agua y el oxígeno. El gran problema que representa una superficie corroída, es la debilitación de la misma y, tratándose de un área tan importante como la carrocería de un coche, el progreso de dicho debilitamiento se extendería a toda la estructura, disminuyendo su resistencia en caso de colisión.

Para evitar que esto ocurra, debemos enfocarnos en proteger la pintura del vehículo, dado que esta además de un cumplir un fin estético, también tiene por objeto servir de capa protectora frente a tales procesos químicos.

Entre las medidas más recomendadas por los expertos, figuran un lavado frecuente, prefiriendo lavarlo a mano porque tiende a ser la técnica menos agresiva. De igual forma, es aconsejable atender inmediatamente cualquier deterioro que pueda sufrir la pintura sea accidental o consecuencia del desgaste natural.

Quienes viven en zonas cercanas al mar o donde hay mucha nieve, deben asegurarse de limpiar la arena o sal que pueda acumularse en el coche. Y si a pesar de estas medidas, no has podido ganarle la batalla a la corrosión, tranquilo, puede solucionarse aplicando un revestimiento que refuerce la capacidad de resistencia de la estructura.

Es oportuno tener en cuenta que, para aplicar cualquiera de las técnicas de revestimiento, necesitaremos la ayuda del elevador de coches para poder alcanzar todas las zonas, evitando que quede algún área corroída a partir de la cual pueda extenderse nuevamente a toda la estructura. Por tanto, evitemos las improvisaciones y dejemos la solución en manos de los expertos que estén bien equipados.

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